GRT

La casa de los tres árboles

Santa Gertrudis (Ibiza) · España

EL PESO DE LA TRADICIÓN

Emplazada en el corazón de la isla de Ibiza, la casa se ubica en el límite urbano de Santa Gertrudis, en un entorno donde la arquitectura es eminentemente rural. El peso de la tradición constructiva adquiere en este rocoso paisaje payés su máxima influencia, donde la blanca austeridad de la arquitectura cúbica ibicenca es protagonista entre pinares y pequeños campos de cultivo que perfilan el territorio.

La propuesta toma los axiomas volumétricos de esta arquitectura vernácula mediterránea como punto de partida para iniciar su propio proceso compositivo con un lenguaje arquitectónico contemporáneo: un juego de prismas blancos sobre un basamento de muros de mampostería. El diálogo entre la abstracción arquitectónica y la tradición de la construcción de la piedra en seco sobre la que se asienta.

CONSTRUIR EL VACÍO

Con una proporción marcadamente longitudinal en un terreno prácticamente llano, entre los espacios ajardinados de las viviendas colindantes, la parcela carece de largas visuales hacia las que volcarse. Este condicionante, que lo es y a la vez resulta en una gran oportunidad, determina el diseño y carácter introvertido del proyecto, donde la arquitectura debe producir su propio paisaje interior hacia el que abrirse.

Integrar espacios exteriores en el volumen edificatorio resulta el mecanismo más eficaz para conformar estas atmósferas de transición. Una secuencia continua de espacios interiores y exteriores vertebran la distribución de la vivienda, donde los patios aparecen como un sistema capaz de establecer las deseadas relaciones visuales entre las diferentes partes del programa funcional garantizando los adecuados niveles de privacidad. Ligados a la cultura mediterránea y de larga tradición en Ibiza, estos espacios exteriores protegidos introducen en el diseño de la casa el elemento vegetal en los ámbitos intersticiales, con la escultórica silueta de tres árboles como piezas contemplativas en el entorno arquitectónico.

EL AGUA COMO GUÍA

Una lámina de agua acompaña el acceso a la vivienda bajo un potente voladizo que recibe al visitante.

El recorrido a través de la vivienda se produce siguiendo un eje longitudinal que va atravesando los distintos espacios, desde los ámbitos más públicos a las estancias más privadas, con la irrupción de los patios punteando la transición. Será de nuevo el agua quien enmarque, con sus reflejos y cambios de tonalidad, el espacio a sur final del recorrido, un gran patio ajardinado abrazado por un cuerpo aéreo que se lanza en un arriesgado voladizo.

ABSTRACCIÓN Y TEXTURIZACIÓN

La propia materialidad expresa la diferencia programática entre los dos niveles de la vivienda, con una planta inferior dedicada al desarrollo de la zona de día entre muros de mampostería en seco y una planta superior acogiendo la zona de noche en volúmenes puros permeabilizados. La relación entre la cálida texturización de la piedra toscamente labrada y las tersas superficies blancas remarca el equilibrio alcanzado entre tradición y contemporaneidad en el diseño de la casa, al igual que sucede en la isla de Ibiza.

LA ESCALERA VOLADA

Una liviana escalera de peldaños volados enlaza ambos niveles en un espacio a triple altura que conecta verticalmente todo el edificio. El rigor en la definición del detalle constructivo y el valor dado a la precisión en la ejecución transmiten la voluntad de materializar con fidelidad las ideas arquitectónicas que originan el proyecto.