FAU

Clínica Faus

Algemesí (Valencia) · España

LA PLAZA Y LA CLÍNICA

La intrincada maraña de calles que, con ecos árabes, conforma el núcleo histórico de este municipio de la rivera del Xúquer encuentra un espacio de apertura en la recoleta plaza que se abre a los pies de la “Capella de la trobada”. La clínica está situada en el vértice interior de un edificio cuya planta en “L” envuelve el espacio público. En la reforma de la clínica se entabla pues una estrecha relación entre la edificación que delimita el ámbito exterior y la plaza generada, que proporciona el acceso al local.

Sin embargo, este vínculo esencial entre el espacio público de la plaza y el espacio privado de la clínica era eludido por la solución arquitectónica preexistente, con ventanas apocadas y una puerta exigua que restringían la relación entre el interior y el exterior al mero cumplimiento del funcionalismo estricto. En consecuencia, los espacios interiores daban la espalda a la plaza, obviándola.

REFLEJOS Y TRASNPARENCIAS

El proyecto plantea la apertura de un gran ventanal longitudinal a lo largo de la fachada de la clínica, capaz de reconectar el interior y el exterior. Los elementos estructurales que se interponen entre ambos espacios se integran retranqueados en una solución de fachada que conjuga la piedra, el vidrio y el metal. Lamas de chapa metálica verticales arrojan sus sombras hacia el interior, protegiendo del soleamiento directo y aportando la necesaria privacidad sin obstaculizar las visuales hacia el exterior.

RELACIONES

La planta baja intervenida está dividida en 3 zonas diferenciadas: zona de recepción, salas de espera y boxes. Las zonas de recepción y salas de espera se conciben como un único espacio diáfano, maximizando las posibilidades espaciales de la limitada superficie. Esta cualidad de amplitud espacial se enfatiza con la apertura hacia el espacio público de la plaza gracias al desahogo visual y la mayor captación de iluminación natural. Simultáneamente se articula una doble lectura del espacio con sensaciones más intimistas mediante el despliegue de materialidades cálidas que envuelven a los usuarios y diversifican la caracterización de los ambientes del interior de la clínica.

PERMEABILIDAD VELADA

La diafanidad espacial del ámbito único del acceso a la clínica se complementa con una permeabilidad velada entre las distintas zonas de recepción y espera. A través de las sutilezas visuales que permiten las curvas superficies de lamas de madera, las salas de espera adquieren autonomía ambiental. Estas, a su vez, se dividen en dos espacios independientes: uno más amplio, con las visuales hacia la plaza, y otro más reducido y aislado, en un nivel superior, dedicado a los clientes más jóvenes.

CONTINUIDAD MATERIAL

El veteado blanco de la piedra que coloniza la fachada del proyecto de la clínica penetra también en los espacios interiores, dignificando con su pétrea nobleza el mueble de recepción y el escultórico conjunto de escalones que ascienden al nivel intermedio. La texturizada superficie de rastreles de madera, con su calidad tonalidad, se extiende rítmicamente a lo largo de las distintas zonas de recepción. Los ecos de estas fuertes presencias se reproducen en el reflejo de las oscuras superficies espejadas que, en su recorrido hacia el interior, perpetúan una continuidad material que en el neutro plano del suelo encuentra su máxima expresión.