Casa hacia la ensenada
Prendida en la ladera de Sierra Blanca, entre las cimas y el mar, la vivienda se inscribe en un territorio donde la topografía desciende con determinación hacia las profundidades azules de la ensenada de Marbella. La arquitectura interpreta este movimiento natural del terreno y lo transforma en una secuencia de plataformas ajardinadas que se proyectan hacia el horizonte, convertidas en miradores suspendidos sobre el paisaje.
La rotundidad casi geológica del volumen inferior contrasta con la delicadeza de los gráciles planos que coronan la vivienda, configurando un diálogo entre masa y ligereza. Sobre la firmeza del nivel inferior, los cuerpos superiores se articulan como láminas gráciles que, con un sutil desplazamiento, dibujan una silueta quebrada frente al mar de Alborán. Esta dualidad, entre solidez y levedad, define la identidad del proyecto.


PLATAFORMAS EN DESNIVEL
La acusada pendiente de la parcela otorga la oportunidad de configurar dos niveles topográficos con características diferenciadas entre ambos y su propio modo de relacionarse con el entorno. Un doble acceso distribuye los recorridos y habilita la disposición de los volúmenes construidos en cada nivel. La plataforma inferior se retranquea para generar mayor espacio exterior.
Sobre este desnivel natural, la arquitectura se organiza en estratos que se escalonan suavemente, permitiendo que la casa se asiente con naturalidad en la ladera sin alterar la lectura del terreno. Un doble acceso estructura los recorridos y ordena la llegada a cada nivel, favoreciendo que los volúmenes construidos se apoyen estratégicamente sobre cada una de las plataformas. Esta disposición evita interferencias entre usos y facilita una transición fluida entre las cotas, reforzada por la presencia de vegetación que acompaña el ascenso y se integra entre los diferentes planos arquitectónicos.
TERRAZAS EN CONTINUIDAD
El retranqueo del volumen inferior permite liberar un amplio espacio exterior que actúa como umbral entre la vivienda y el paisaje. Desde aquí, el proyecto despliega una amplia terraza que se funde con la zona ajardinada y se abre hacia la piscina, configurando un plano habitable que se orienta hacia el mar en un gesto de contemplación. La cubierta de este nivel se prolonga más allá de su propio límite, generando un potente voladizo que protege y sombrea el espacio intermedio, mientras crea un ámbito acogido bajo la gran lámina de madera que parece extenderse hacia el cielo.
En dicho nivel, los planos horizontales se deslizan con precisión, construyendo una secuencia de espacios exteriores que acompañan la vida interior y amplifican las vistas hacia el horizonte y el mar. Una concatenación de terrazas, planos y estancias exteriores se organiza para enmarcar el paisaje, ensamblando arquitectura y territorio en un mismo gesto.

El horizonte, el mar y el espejo del agua de la piscina se entrelazan generando una sensación de armonía y tranquilidad, un lugar donde descansar y disfrutar de las bellas vistas hacia la ciudad de Marbella.

BANDEJA
Entre el nivel inferior —que integra el programa secundario de la vivienda— y la planta principal, una losa intermedia oculta la piscina y configura una cubierta ajardinada en planta baja que ofrece una agradable transición entre cotas.
Su borde, fraccionado en dos niveles, atenúa el impacto volumétrico y aporta una proporción serena y equilibrada al conjunto, permitiendo que la arquitectura repose sobre la montaña con la misma naturalidad con la que la topografía desciende hacia el mar. Desde la planta principal, este gesto se percibe como un gran plano flotante que protege y recoge los espacios exteriores, mientras que, desde el nivel inferior, el despiece escalonado suaviza la presencia del volumen y acompaña la luz a lo largo del día.
Bajo el plano superior, el espacio se abre hacia la ciudad y al Mediterráneo, revelando un mirador privilegiado desde el que contemplar el lento declive de la luz al atardecer. Las sombras proyectadas por la celosía y el potente vuelo de la cubierta configuran un refugio climático que permite disfrutar del exterior incluso en las horas más intensas del día.
DEPURACION FORMAL
Se compactan los usos en planta baja a la vez que se integra el nivel superior de la planta primera. Sendos planos deslizados conforman el lenguaje formal que dota de un carácter único al proyecto. Bajo la terraza del estar se prolonga un plano que parece levitar para dar cobijo a este espacio, adentrándose hacia el horizonte.

VOLUMENES DESLIZADOS
Entre los distintos planos horizontales desplazados se integran los espacios de la propia vivienda. En el nivel inferior, dos cuerpos en deslizamiento organizan las estancias principales; en la planta superior, la misma operación volumétrica da lugar al ala de dormitorios, incluyendo la máster suite que se abre al mar.
Los voladizos incorporan tramas que permiten que la luz atraviese los distintos niveles del proyecto, enriqueciendo la atmósfera interior. La vegetación emerge desde el basamento y asciende por entre los planos, colonizando terrazas, patios y huecos especialmente concebidos para integrarla en la arquitectura. Esta presencia vegetal acompaña la verticalidad del recorrido, suavizando la contundencia de los volúmenes y reforzando la continuidad entre los niveles.

REFLEJOS
La piscina se dispone y concibe como elemento esencial del proyecto, tanto por su ubicación que logra multiplicar el horizonte y las vistas, como por suponer un punto idóneo desde donde contemplar el magnífico paisaje circundante.

Enmarcada por los amaneceres anaranjados del Mediterráneo y el azul profundo del mar, la vivienda se convierte en un refugio suspendido en la ladera, un lugar donde el paisaje se vive desde la arquitectura y la arquitectura se diluye en el paisaje.

La materialidad del proyecto busca proporcionar un ambiente cálido y atemporal. Los paramentos de aplacado de piedra natural combinan con los techos de madera natural, que delimitados por láminas metálicas lacadas, introducen calidez y sofisticación. Esta combinación de texturas y colores sirve de guion y patrón en el resto de los elementos de la vivienda.

TEXTURAS Y TRAMAS
La riqueza del proyecto a nivel forma se ve potenciada por las distintas texturas, tramas y veladuras que se disponen tanto en los planos deslizados verticales como aquellos horizontales. Entre los planos se vislumbran lamas que tamizan el paso de la luz e incluso espacios abiertos que permiten desarrollarse a especies vegetales que se integran en la arquitectura y el paisaje.

El frente principal revela la superposición de plataformas habitadas, donde la arquitectura y la vegetación parecen avanzar conjuntamente hacia el horizonte.



MAS QUE UN PATIO
El nivel inferior o sótano se proyecta con sumo detalle y atención para lograr una sensación de compresión y posterior apertura del espacio exterior, potenciada por las vistas que se abren camino conforme se avanza hacia la terraza frontal.
En medio de dicho recorrido arquitectónico se dispone un gran patio que conecta todos los niveles visualmente. Una lámina de agua resguarda este espacio interior, reflejando cielo, vegetación y volúmenes, mientras la luz se multiplica en un juego constante de reflejos.

